50m
Altura de caída
Dificultad
Fácil (mirador accesible)
Acceso
Ruta K-275, sector El Radal
Entrada
$4.200 nac. / $8.900 ext.
Mejor época
Octubre — Marzo
Río
Río Claro
Formación
Pared de basalto volcánico
Dist. Santiago
275 km
Coordenadas
35°27'S 71°02'W
El Velo de la Novia es una de las cascadas más emblemáticas del centro de Chile, en el corazón del Parque Nacional Radal Siete Tazas, comuna de Molina, a 275 km al sur de Santiago. Con una caída libre de unos 50 metros sobre paredes de roca basáltica de origen volcánico, debe su nombre al efecto etéreo del agua al dispersarse en el descenso: una cortina translúcida envuelta en neblina que evoca un velo nupcial.
La cascada nace del Río Claro, cuyo curso ha esculpido durante millones de años las famosas Siete Tazas, una secuencia de siete pozas de agua turquesa talladas en el basalto oscuro. El mirador del salto está a solo 2,6 km de la entrada del parque, sobre la Ruta K-275, con estacionamiento y un sendero universal de 300 metros con rampas accesibles — una de las pocas cascadas de la Región del Maule con accesibilidad certificada. A pocos minutos se encuentra el Salto La Leona (25 m), su cascada vecina dentro del mismo parque.
No debe confundirse con el Velo de la Novia de Peulla (Región de Los Lagos) ni con el homónimo de Antuco (Biobío): son cascadas distintas que comparten el nombre. En la misma Región del Maule, este salto se complementa con el imponente Salto del Maule (70 m) y la singular Cascada Invertida, donde el viento hace que el agua parezca subir.
Desde Santiago (275 km, ~4 horas): toma la Ruta 5 Sur hasta la salida Molina (km 190, 3 peajes). Desde Molina sigue la Ruta K-175 hacia el este (~27 km) y luego la Ruta K-275 hacia el sur (~20 km) hasta el sector El Radal. El Velo de la Novia está 2,6 km después de la entrada CONAF, visible desde la carretera con estacionamiento habilitado.
Desde Curicó son unos 67 km (1 hora) y desde Talca unos 85 km (1 h 45 min) por la Ruta 5 hasta Molina. Los últimos kilómetros son de ripio: conviene un vehículo con buena suspensión. No hay bencineras entre Molina y el parque —carga combustible antes de salir— y tampoco hay señal de celular dentro del parque.
En transporte público: buses desde el Terminal Alameda o San Borja (Santiago) hasta Molina (3–4 horas) y, desde el terminal de Molina, Buses Hernández o Buses Radal Siete Tazas hacia el sector El Radal y Parque Inglés (pasaje cercano a $4.000, 1,5 horas). La frecuencia aumenta en enero–febrero; en invierno puede haber un solo servicio diario.
Desde el mirador accesible de la cascada hasta el circuito de las Siete Tazas, el Salto La Leona y los senderos de día completo al Parque Inglés, el parque ofrece experiencias para todos los niveles.
La atracción principal. Desde el estacionamiento sobre la Ruta K-275, un sendero universal de 300 metros con rampas accesibles lleva al mirador frontal de la caída de 50 m. La neblina del agua forma arcoíris en días soleados. Mejor luz: por la mañana (08:30–11:00).
Recorrido de 1,5 km con cuatro miradores (Puente Frutillar, Saltos del Claro, Siete Tazas y Salto La Leona). Las pozas de basalto turquesa son accesibles a pie y, en verano, aptas para baño en aguas frías cordilleranas.
Sendero de 1,6 km (fácil, ~1 hora) hasta el Salto La Leona, cascada de 25 m cuyo rugido en el cañón de basalto le dio su nombre. Apto para niños y tercera edad.
Excursión de día completo (11 km, 4–5 horas) a través de bosque de roble y coigüe, con la formación "Colmillo del Diablo". Con más tiempo se continúa a la Laguna de las Ánimas. Requiere buena condición física y salida antes de las 10:00.
El parque registra más de 20 especies de aves, entre ellas el cóndor andino, el loro tricahue (vulnerable), el carpintero negro y el halcón peregrino. También habitan pudúes, zorros culpeos y güiñas en las zonas de bosque.
El Velo de la Novia ofrece una toma de primer nivel accesible sin esfuerzo desde el mirador. El contraste del basalto negro con el agua turquesa de las Siete Tazas es igualmente fotogénico.
Opciones de camping administradas por CONAF (Rocas Basálticas, sector Parque Inglés) y privadas (Valle de las Catas). Permiten disfrutar del cielo despejado de la precordillera y el amanecer en el bosque.
El Parque Nacional Radal Siete Tazas presenta una transición florística que va del bosque esclerófilo en las cotas bajas hasta la estepa de altura sobre los 1.400 msnm. En los sectores más secos predominan el peumo (Cryptocarya alba), el boldo (Peumus boldus) y el litre (Lithraea caustica).
Al ascender domina el bosque caducifolio andino: el roble maulino o hualo (Nothofagus glauca), especie endémica del centro de Chile que tiñe el parque de dorado en otoño; el raulí (Nothofagus alpina), el coigüe (Nothofagus dombeyi) en las quebradas húmedas y el ñirre (Nothofagus antarctica). El radal (Lomatia hirsuta), que da nombre al parque, crece en laderas soleadas y bordes de bosque. En zonas rocosas altas aparece el ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis), conífera de lento crecimiento que puede superar los 500 años. Sobre los 1.400 msnm la vegetación da paso a la estepa altoandina con plantas en cojín adaptadas al frío.
El parque alberga una notable diversidad faunística del bosque andino del Maule. Entre los mamíferos destacan el pudú (Pudu puda), el cérvido más pequeño del mundo; el puma (Puma concolor), mayor depredador del lugar; la güiña (Leopardus guigna), el felino más pequeño de América; el chingue y el zorro culpeo.
Su avifauna es excepcional, con más de 20 especies registradas: el cóndor andino (Vultur gryphus), el halcón peregrino (Falco peregrinus), el loro tricahue (Cyanoliseus patagonus bloxami) —subespecie endémica vulnerable—, el carpintero negro (Campephilus magellanicus), el chucao (Scelorchilus rubecula), la cachaña y el tucúquere (Bubo magellanicus), el búho más grande de Chile. La merma del caudal del Río Claro tras el terremoto de 2010 afectó temporalmente los hábitats acuáticos, que se han ido recuperando con la restitución natural del agua.
Tipo de clima
Templado con influencia mediterránea de montaña
Temp. promedio anual
~14,7°C anual
Temp. verano
15–25°C (dic–feb)
Temp. invierno
0–10°C (jun–ago)
Precipitaciones
980–1.565 mm anuales
Clima templado de montaña con estaciones marcadas: veranos cálidos y secos con noches frescas por la altitud, e inviernos fríos y lluviosos con nieve frecuente sobre los 1.400 msnm. El tiempo en la precordillera cambia rápido —puede amanecer despejado y llover por la tarde incluso en verano—, por lo que conviene llevar siempre ropa impermeable. La mejor época es de octubre a marzo: la primavera ofrece el mayor caudal por el deshielo y el verano el mejor acceso. En invierno los caminos pueden quedar intransitables tras nevadas.
El territorio del Parque Nacional Radal Siete Tazas fue habitado ancestralmente por el pueblo pehuenche, integrante del gran tronco mapuche, que ocupó ambas vertientes andinas desde el Río Maule hasta el volcán Lonquimay. Su economía se basaba en la caza de guanacos, ñandúes y huemules, y en la recolección del piñón de la araucaria (pewen), fuente de alimentación que les dio su nombre. El parque conserva vestigios arqueológicos que atestiguan esa presencia.
El área fue protegida formalmente a partir de 1981 como Área de Protección Turística, condición que evolucionó a Reserva Nacional y que finalmente, el 27 de marzo de 2008, se elevó a Parque Nacional, consolidando la protección de unas 4.138 hectáreas de bosque nativo precordillerano administradas por CONAF.
Geológicamente, el parque es un testimonio del vulcanismo andino: sus lechos de roca basáltica de origen volcánico fueron modelados durante millones de años por el Río Claro, cuyas aguas tallaron las famosas Siete Tazas —siete pozas escalonadas en el basalto oscuro— y la espectacular caída del Velo de la Novia. El nombre "Radal" proviene del árbol nativo Lomatia hirsuta, abundante en el lugar.
El terremoto del 27 de febrero de 2010, de magnitud 8,8, abrió fisuras en el lecho rocoso del Río Claro y redujo temporalmente el caudal de cascadas y pozas. La acumulación natural de sedimentos fue restaurando de forma gradual los niveles de agua en los años siguientes.
Salsa campesina emblemática del Maule y de Curicó: tomates maduros, ajo, ají y sal machacados en mortero de piedra. Se sirve sobre pan casero o acompañando carnes. Presente en casi todos los restaurantes campestres de Molina.
Sopa-guiso contundente de la cocina campesina con vacuno, pollo o cordero, papas, zapallo, choclo y arroz. Ideal para los días frescos de la precordillera; la variante de cordero es muy local.
Las empanadas del Maule destacan por su masa crocante y relleno generoso de pino. Las ferias artesanales del sector Parque Inglés las ofrecen durante la temporada estival.
La Región del Maule es la mayor zona vitivinícola de Chile en volumen. Los valles de Curicó y Maule producen Cabernet Sauvignon, Merlot, Carmenère y Chardonnay; Molina y Curicó son puerta de entrada a sus Rutas del Vino.
Tradición arraigada en el Maule rural: cordero o vacuno cocido lentamente al palo sobre brasas de leña, presente en restaurantes campestres y festividades locales.
La herencia de colonos centroeuropeos dejó una repostería de kuchen de moras, frambuesas y duraznos de la zona. Las "tortas curicanas" son un símbolo gastronómico local, en panaderías de Molina y Curicó.
Camping dentro del parque y cabañas en el sector El Radal y Molina. Reserva con anticipación en temporada alta (enero–febrero).
Camping oficial de CONAF en el sector Parque Inglés, dentro del parque. Sitios individuales, sin electricidad ni agua caliente, solo cocina a gas (no fogón ni carbón), sin mascotas. Ingreso hasta las 22:00.
Camping privado sobre la Ruta K-275, a ~3 km de los miradores. Sitios con agua potable, parrilla, baños con agua caliente 24 h e iluminación solar. La entrada a Siete Tazas viene incluida en el precio.
Cabañas a 5 minutos del acceso a las 7 Tazas, en Molina. Habitaciones familiares con baño privado, cocineta y vistas al jardín o la montaña. Buena base para visitar el parque varios días.
Hostería permanente en el sector Parque Inglés, abierta todo el año. Habitaciones y cabañas equipadas, sin electricidad. La opción de alojamiento estable más cercana al corazón del parque.
Fotos: Drdiegoept (CC BY-SA 4.0), Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0), AlonsoRiveraM (CC BY-SA 4.0), Carmen Peña Gunckel (CC BY-SA 3.0), Manuel Repol (CC BY-SA 4.0). Vía Wikimedia Commons.
El Velo de la Novia del Parque Nacional Radal Siete Tazas mide aproximadamente 50 metros. Cae en una sola caída libre sobre paredes de roca basáltica, formando una cortina de agua que al dispersarse semeja un velo nupcial. La cifra de 50 m está respaldada por CONAF, Ladera Sur, AndesHandbook y la mayoría de las fuentes.
Desde Santiago, toma la Ruta 5 Sur hasta la salida Molina (km 190). Desde Molina sigue la Ruta K-175 y luego la K-275 por unos 55 km hasta el sector El Radal. La cascada está 2,6 km después de la entrada CONAF, visible desde la carretera con estacionamiento habilitado. El viaje toma cerca de 4 horas (275 km). En bus: Terminal Alameda a Molina (3–4 h) y luego Buses Hernández o Buses Radal Siete Tazas.
La entrada cuesta cerca de $4.200 para adultos chilenos y $8.900 para adultos extranjeros (tarifas 2026; pueden actualizarse). Menores de 12 años, adultos mayores y personas con discapacidad entran gratis. La reserva es obligatoria en pasesparques.cl y el cupo diario es de 1.000 personas. Conviene confirmar el valor vigente antes de viajar.
No se recomienda bañarse en la base del Velo de la Novia por las corrientes y el acceso rocoso. Sin embargo, el parque tiene excelentes zonas de baño en las pozas naturales de las Siete Tazas y en el sector Parque Inglés. El agua es muy fría (entre 8 y 14°C en verano).
La mejor época es de octubre a marzo. La primavera (septiembre–noviembre) ofrece el mayor caudal gracias al deshielo, con la cascada en su esplendor. Enero y febrero son temporada alta, con mejor clima pero más visitantes (reserva con anticipación). En invierno el parque puede quedar inaccesible tras nevadas.
Sí. Es uno de los atractivos más accesibles del parque: el mirador está a solo 300 metros del estacionamiento por un sendero universal con rampas para sillas de ruedas. Los senderos a las Siete Tazas (1,5 km) y al Salto La Leona (1,6 km) son aptos para niños. Es una de las pocas cascadas de parques nacionales chilenos con accesibilidad universal certificada.
Sí, con limitaciones. Desde Molina operan Buses Hernández y Buses Radal Siete Tazas hacia el sector El Radal y Parque Inglés (pasaje cercano a $4.000, ~1,5 horas). La frecuencia aumenta en enero–febrero; en invierno puede haber un solo servicio diario, por lo que conviene coordinar el horario de regreso. No hay servicio directo desde Santiago.
No. El parque está cerrado los lunes. De martes a domingo abre de 08:30 a 17:00 hrs, con última entrada a las 16:00 (senderos cortos) y 10:00 (senderos largos como el Valle del Indio). Se requiere reserva previa en pasesparques.cl.
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